Cuestión de Fe
Cuando yo era pequeño, eso sucedió en el siglo pasado, ser católico en
Blacos no entrañaba muchas dificultades. Cada domingo llegaba el cura a la
iglesia, decía misa y todos los que asistían, que eran unos cuantos, cumplían con el tercer mandamiento, el de santificar las
fiestas, que es uno de los importantes. En aquellos años el cura cumplía a rajatabla los dictámenes de Jesucristo, sobre todo ese que decía “ Yo soy el buen pastor, que da su vida por sus
ovejas”. Bueno, probablemente
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