Aunque la romería es más gastronómica que religiosa, yo aproveché mi cercanía a San Miguel para pedirle por mis primas de Bilbao y el Baraka. Están pasando una difícíl situación, aunque ya viven días de alivio de luto después de los dos sofocones de mayo. Y es que su amor de toda la vida acaba de perder a sus dos hijas. Y además los pilló a todos de copas por lo que sienten como una culpa más directa. Su amor el Athletic, salió un día en busca de las dos hijas, una estudiaba en Europa, en Bucarest, ... (ver texto completo)