Como se dice en la página anterior, Barcones era un pueblo grande, bueno, grande para lo que es esta parte del mundo, entendámonos. Tenía sus servicios y sus medios de subsistencia, por eso da tanta pena ver la soledad que nos ha quedado. No solo hemos perdido nuestro mayor activo que era esa gente desperdigada hoy por esas urbes sin personalidad, sino que nos han condenado a la marginación. A día de hoy, primavera del dosmilcuatro, se sigue sin encontrar una solución para arreglar ese camino de ... (ver texto completo)