Confieso que al principio, hasta hace poco, me tocaba un poco las narices la intromisión de un vecino forastero, que por lo general son los más odiados y los más queridos, pero poco a poco me estoy dando cuenta que estás aportando a la página íntima de
Blacos, lo que personalmente, desde el principio de los tiempos Informáticos del
pueblo, estaba esperando, que alguien aportase; datos e
información real, de primera mano, para que los más jóvenes nos podamos hacer una reconstrucción histórica de la
... (ver texto completo)