Cuanta gente buena vive ya en la memoria y que vacío han dejado en el alma de Blacos. Y, como siempre, cuántos cambios en tan poco tiempo. Si miramos la parte alta de la fotografía y nos quedamos sólo con ella, muchas generaciones jóvenes pueden pensar que el fotoshop ha mezclado dos pueblso distintos. Nada es igual y a veces ni parecido. La primera casa de la izquierda, la de César, mantiene su forma pero ya no se vé el adobe, ni la barandilla de palos, ni la chimenea castellana que era como la ... (ver texto completo)