PARA MAYORES DE CUARENTA Y TANTOS
Un recuerdo cariñoso para toda esa gente que compartió mis veranos y mis inviernos, tiempos duros sin ciberjuegos ni asociaciones, claro que pensándolo bien no teníamos ni agua en las casas, vidas que se compartían en el arroyo (mientras se lavaba), en la fuente de la plaza y en el teleclub, en la fuente del prado, en las fiestas de los pueblos, en casa de Rosario y en algún sitio mas.
De toda esa cultura han quedado algunas cosas, se que no todo se ha perdido porque algunos de los que ahora se proponen mantener a cualquier precio ese concepto “del pueblo” (con todo lo que significa) ya lo hacían hace treinta años y yo desde aquí quiero agradecérselo. Es mas, seguro que esta gente son una de las principales razones para que, personalmente, yo siga yendo al pueblo aunque poco.
Todo lo nuevo casi siempre es bueno, lo del juego es una buena idea y todo lo que se os ocurra, pero permitirme que me quede con el recuerdo de cuando teníamos más bien poco y no nos faltaba de nada. Como nadie da nombres (parece un pueblo virtual) yo no voy a ser menos, pero sé quienes éramos y quienes somos. Para todos ellos el recuerdo del día.
Un recuerdo cariñoso para toda esa gente que compartió mis veranos y mis inviernos, tiempos duros sin ciberjuegos ni asociaciones, claro que pensándolo bien no teníamos ni agua en las casas, vidas que se compartían en el arroyo (mientras se lavaba), en la fuente de la plaza y en el teleclub, en la fuente del prado, en las fiestas de los pueblos, en casa de Rosario y en algún sitio mas.
De toda esa cultura han quedado algunas cosas, se que no todo se ha perdido porque algunos de los que ahora se proponen mantener a cualquier precio ese concepto “del pueblo” (con todo lo que significa) ya lo hacían hace treinta años y yo desde aquí quiero agradecérselo. Es mas, seguro que esta gente son una de las principales razones para que, personalmente, yo siga yendo al pueblo aunque poco.
Todo lo nuevo casi siempre es bueno, lo del juego es una buena idea y todo lo que se os ocurra, pero permitirme que me quede con el recuerdo de cuando teníamos más bien poco y no nos faltaba de nada. Como nadie da nombres (parece un pueblo virtual) yo no voy a ser menos, pero sé quienes éramos y quienes somos. Para todos ellos el recuerdo del día.