Fui a nacer en
Pardilla
Cuando vuelvo a la tierra roja
Y adivino a lo lejos el enebro solitario
Una emoción especial se apodera de mí.
Reconozco en los
paseos
Las mañanas claras de los meses cálidos
Y los
amaneceres que me llenaban de luz.
A veces se me pasa el tiempo
En tristezas y melancolías
Recordando a la
flor de los
almendros.
Las nubes de ciertas fechas
Me traen inquietudes y pesares
Que doblegan un espacio indefinido.
Casi todas las lunas de todas las horas
Acumulan
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