Chiste
Un catalán y un madrileño llegan a la Plaza del Pilar y se sientan en la terraza de un bar. Llaman al camarero y le dice el catalán:
- Neng, ven aquí...
Pero el camarero se hace el loco y no contesta. Lo intenta el madrileño y le dice:
-Tí-o ven aquí…
Entonces el camarero se acerca y les dice:
-Aquí en Zaragoza, no se dice Neng, ni Tí-o, así que no me volváis a llamar así. Aquí se dice 'Maño, ven pacá'... o 'Co, ven paquí' pero no Neng o Tí-o... No lo volváis a hacer.
El catalán y el madrileño se empiezan a mosquear:
-Vale, maño, no pasa nada. Ponme un vasito de cerveza -dice el catalán.
-Y a mí una jarrita -dice el madrileño.
El camarero les contesta:
-Aquí, en Zaragoza, no tenemos vasitos, ni jarritas de cerveza. Os puedo poner una cerveza, una caña, un tubo, una birra, una cervecica o
una Ámbar... pero un vasito o una jarrita de cerveza... no.
Catalán y madrileño, con un rebote de cojones, le dicen al camarero:
-Ponnos una Ámbar, maño. Y de camino tráenos unas aceitunitas.
El camarero los mira con desprecio y, moviendo la cabeza, les dice:
- Aquí en Zaragoza no tenemos aceitunitas. Puedo poneros unas olivicas.
Catalán y madrileño, aguantándose para no lanzarse a por él, le dicen:
-Manda cojones (collons!) el maño. Ponnos unas olivicas.
El camarero se va y les trae lo que le han pedido.
A la hora de pagar, pagan por supuesto a medias y, cuando les da el camarero el cambio le dicen:
-Un segundo, maño, que tengo curiosidad. Aquí en Zaragoza, ¿cómo se les llama a los Gilipollas?
Y les contesta el camarero:
-Aquí, no los llamamos. Vienen ellos solitos por la N-II, tanto por un lado como por el otro.
Un catalán y un madrileño llegan a la Plaza del Pilar y se sientan en la terraza de un bar. Llaman al camarero y le dice el catalán:
- Neng, ven aquí...
Pero el camarero se hace el loco y no contesta. Lo intenta el madrileño y le dice:
-Tí-o ven aquí…
Entonces el camarero se acerca y les dice:
-Aquí en Zaragoza, no se dice Neng, ni Tí-o, así que no me volváis a llamar así. Aquí se dice 'Maño, ven pacá'... o 'Co, ven paquí' pero no Neng o Tí-o... No lo volváis a hacer.
El catalán y el madrileño se empiezan a mosquear:
-Vale, maño, no pasa nada. Ponme un vasito de cerveza -dice el catalán.
-Y a mí una jarrita -dice el madrileño.
El camarero les contesta:
-Aquí, en Zaragoza, no tenemos vasitos, ni jarritas de cerveza. Os puedo poner una cerveza, una caña, un tubo, una birra, una cervecica o
una Ámbar... pero un vasito o una jarrita de cerveza... no.
Catalán y madrileño, con un rebote de cojones, le dicen al camarero:
-Ponnos una Ámbar, maño. Y de camino tráenos unas aceitunitas.
El camarero los mira con desprecio y, moviendo la cabeza, les dice:
- Aquí en Zaragoza no tenemos aceitunitas. Puedo poneros unas olivicas.
Catalán y madrileño, aguantándose para no lanzarse a por él, le dicen:
-Manda cojones (collons!) el maño. Ponnos unas olivicas.
El camarero se va y les trae lo que le han pedido.
A la hora de pagar, pagan por supuesto a medias y, cuando les da el camarero el cambio le dicen:
-Un segundo, maño, que tengo curiosidad. Aquí en Zaragoza, ¿cómo se les llama a los Gilipollas?
Y les contesta el camarero:
-Aquí, no los llamamos. Vienen ellos solitos por la N-II, tanto por un lado como por el otro.