Con nuestras botas en el andén
y la primera voz del atardecer.
Hablo sobre ti, habla sobre mi, soñando
unas horas, mirando quien puede escribir.
Preciosa plaza, aún recuerdo el Bar del Sr. Leoncío y la Sra. Pepa, han pasado 54 años, para mí es inolvidable este pueblo
Importantes son las buenas personas, y es verdad, que no importa cuando llegues.
No hay humanos perfectos sólo momentos perfectos
No importa cuando llegues, si eres importante te esperan.
Sale marzo y entra abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Tú y yo somos como dos estrellas detenidas en el espacio, separadas por la distancia y unidas por el recuerdo.
El perfume anuncia la llegada de una mujer y alegra su marcha.
La felicidad es una estación de parada entre lo poco y lo demasiado.
Es imposible ir hacia adelante y mirar hacia atrás; quien vive en el pasado no puede avanzar.
Si estas triste ríe, llorar es demasiado fácil. La distancia no es razón para llorar, sino para tener algo porque vivir.
Sólo dos cosas contribuyen a avanzar; ir más aprisa que los demás, y seguir el buen camino.
Sale marzo y entra abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Es imposible ir hacia adelante y mirar hacia atrás; quien vive en el pasado no puede avanzar.
De ilusiones se abriga el amor, mientras la razón desviste los sentimientos y somete al frío intenso de la cordura.
Sólo dos cosas contribuyen a avanzar; ir más aprisa que los demás, y seguir el buen camino.
A nadie perjudicó el haber guardado silencio. Manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra.
El perfume anuncia la llegada de una mujer y alegra su marcha.
A nadie perjudicó el haber guardado silencio. Manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra.
A pesar de escribir mensajes, no creo que sea un buen escritor.
Que tu enfermedad sea como un bikini: breve pero intenso. Hay veces que el amor más intenso se oculta detrás del silencio mas profundo.
Y un buen mensaje no es posible si quien lo escribe no tiene ciertas inquietudes culturales, espirituales y amorosas.
De ilusiones se abriga el amor, mientras la razón desviste los sentimientos y somete al frío intenso de la cordura.
Nada vuelve atrás, todo queda en el recuerdo, pero hubo un tiempo muy humano, ¡que no se pierda!
No hay humanos perfectos sólo momentos perfectos