¡DEJA AL HOMBRE!, que no ha colocado él la imagen.
Estuve pasando recientemente unos días en una
casa que he reformado en el
pueblo y fuí a tomar algo a ese
bar, el otro estaba en obras.
Nunca había entrado allí, "EL HOMBRE" me contó una
historia de que hacía menús especiales para los peregrinos, que en su recorrido una de las paradas obligatorias era El Cubo del Vino, donde tenían que poner un sello para justificar la ruta, que el sello se lo ponían en el
Ayuntamiento o el párroco...
En esto
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