La escalera es un símbolo neoplatónico. Sus tres tramos representan los tres estadios que el hombre ha de ascender para alcanzar el saber. El primero es el ámbito estético, en cuyas seducciones, como Ulises ante el canto de las sirenas, puede quedar el hombre prendido y convertido en bestia, como representan sus bellos relieves. El segundo tramo es el estadio ético, en el que es preciso deliberar y escoger con prudencia, como Hércules ha de elegir entre la virtud y el placer. Los dos caminos de esta ... (ver texto completo)