Prácticamente son los únicos vestigios romanos que quedan en Ciudad Rodrigo, las Tres Columnas, que hoy día son el emblema de la ciudad y que pudieran haber pertenecido a un templo romano bien de esta ciudad o de otra próxima desparecida.
Puente antiguo sobre el río Águeda: Según la tradición es de origen romano. En tiempos fue calzada real y sirvió de paso de la trashumancia que iba y venía de Extremadura. Ha sido destruido y reconstruido en varias ocasiones, la última en el siglo XVIII.
La capilla de Cerralbo o Iglesia parroquial del Sagrario es una iglesia monumental que fue fundada por el Cardenal Francisco de Pacheco y Toledo, embajador en Roma, virrey de Nápoles y arzobispo de Burgos, como un gran mausoleo.
Hace ya mucho tiempo, mas de 6 décadas fui monaguillo en esta Iglesia parroquial y guardo un emotivo recuerdo. Gracias por la fotografia
Sobre la puerta, destacan el dintel de la portada, con los escudos de Narváez y Águila yuxtapuestos. El palacete, es de estilo neogótico con elementos hispanoflámencos, renacentista y con arábicos en su patio, construido a finales del siglo XIX.
La capilla de Cerralbo o Iglesia parroquial del Sagrario es una iglesia monumental que fue fundada por el Cardenal Francisco de Pacheco y Toledo, embajador en Roma, virrey de Nápoles y arzobispo de Burgos, como un gran mausoleo.
La Catedral de Ciudad Rodrigo es una construcción iniciada en estilo románico tardío, probablemente en el último tercio del siglo XII durante el mandato del rey leonés Fernando II. De ahí que su planta responda a lo previsible en esta época: tres naves más una de transepto muy marcado en planta y altura, además de una cabecera de tres ábsides escalonados de perfil semicircular. La orientación es hacia el sudeste.
Garrocheros, Charrros valientes hombres del campo,
Al parecer el convento echó el cierre por falta de vocaciones. Después de centenares de años, unos 500, este convento se quedó sin mujeres que quieran vivir una vida en oración y alejadas del mundo. La crisis religiosa o de vocaciones, como quiera llamarse, ha llegado a todos los rincones de la piel de toro.
En el interior de sus murallas hay edificios muy bellos y de gran valor arquitectónicos, como este de la imagen, lo que convierten a esta pequeña ciudad histórica en un lugar muy atractivo para el turista.
Hice el bachillerato en el instituto de Ciudad Rodrigo, siendo entonces director el mismo D. Alejandro Cuesta, fui condiscipulo del alcalde que fué de esa ciudad D. Miguel Cid Cebrian. Quizà alguien de mi edad se acuerde de mi, soy José Luis Manzano Franco
Forman la parte principal del escudo de la ciudad. Al parecer no hay duda de su origen romano, aunque se duda si formaron parte de algún edificio de aquella época en Ciudad Rodrigo (donde no se conocen más restos de aquella etapa histórica) o proceden de algún otro lugar o colonia romana, por ejemplo del castro de Irueña.
Hacia el siglo VI a. C. los vetones, pueblo de posible origen celta o precelta, dominan el área. Se ha encontrado cerámica de tradición indígena en niveles de época romana en el corazón de la ciudad. Como resto de la cultura prerromana queda el verraco de piedra existente en el exterior del parador.
Ayuntamiento: del siglo XVI y estilo renacentista. En 1903 se añadió el ala de la derecha.
Murallas: comenzaron a ser construidas por Fernando II de León en el siglo XII y tienen más de dos kilómetros de perímetro. Constituyen la muralla interior, de cal y canto. En el siglo XVIII se construyeron los baluartes exteriores en forma de dientes de sierra en piedra arenisca. Hoy cuenta con cinco puertas, la del Sol, la del Conde, la de Amayuelas, la de Santiago y Sancti Spiritus, habiendo perdido la antigua falsa puerta "del Rey" frente a la Torre de la Catedral.