Es la costumbre, la tradición, pero yo no la sigo, no soy partidaria, respeto a todos, ya que cada uno es un mundo y tiene todas las razones para sentir como quiera, pero yo no lo veo así, los que no están, no ven las flores, ni las visitas, porque ya no están, donde si están es en nuestros corazones y ahí los tenemos todos los días.
Así lo veo yo también Ana, siempre están presentes en mi pensamiento, los echo mucho de menos pero a la vez siempre están a mi lado.