Anoche se fue la luz, sobre las doce, y nos quedamos a oscuras, menos mal que al final volvió, pero ya no encendí el ordenador.
Luego llegó mi hija, con idea de ir de
fiesta de quintos, pero se quedaron dormidos en el sofá, y yo me puse a enredar con el móvil, entré en internet, con el wifi, pero eso es un
rollo, es mejor el esclavo.
Ahora me voy que ya ha empezado la fiesta, que son los quintos, así que hasta luego.