Os habla un linarejo de los buenos, voy a Linares siempre que puedo; para mí es mi vida y me lo conozco como
la palma de mi mano. Linares es un gran
pueblo, con una
flora y
fauna muy bella, y unas
fiestas inigualables hasta hace poco. Lo que si es verdad que las fiestas se han ido degradando, cada vez hay menos gente; pero a mi no me importa, yo me lo paso muy bien.