El entorno del pueblo es eminentemente ganadero, con extensos campo de dehesas de encinas en las que abundan los buenos pastos que alimentan a una importante cabaña ganadera.
Patio preciso que invita al retiro y descanso de los caminantes que se dirigen a Compostela.
Necesito contactar con Narciso el curandero. Le estoy llamando al teléfono que me han dado de contacto y no lo atiende nadie. Necesitamos saber si esta de vacaciones u otro telefono donde pudiera contactar. Quedaria enormemente agradecido. Juanjo. jcerrajero56@gmail. com
Durante los próximos días este pueblo celebrará sus fiestas patronales. A todos sus habitantes felices fiestas.
Alguien me puede facilitar el contacto del curandero de ahi? me han dado un tfno fijo y no contesta nadie.
Gracias
Monolito en casa particular con escudo de la localidad y concha indicativa de que estamos en el Camino Mozárabe o del Sur hacia Compostela.
El reloj del Ayuntamiento, durante décadas, marcó los tiempos de los habitantes del pueblo. En un lugar alto, permitía que los toques de la campana llegar a todos los habitantes de la localidad.
Ubicada en la parte alta del pueblo está dedicada a San Vicente, se trata de un edificio del siglo XVII de una sola nave y con pórtico. En el interior conserva el Coro y la pila donde se bautizó a al poeta Gabriel y Galán. Han sido restauradas las cubiertas recientemente.
La Naturaleza es sabia; sin cuidados especiales, el campo florece siempre por primavera.
Así eran algunas de las calzadas que los romanos construyeron para facilitar el traslado de tropas o promover el comercio.
El ganado bravo en estos terrenos adehesados encuentra un hábitat ideal para su crianza.
Desde la ladera en la que se ubica esta cruz es posible ver todo el caserío y una gran extensión de terreno hacia el sur.
Hogar del peregrino en plena ruta de la Vía de la Plata donde el caminante puede recuperar fuerzas para el día siguiente.
Si quieres comprender como era construida una calzada romana, a esta localidad puedes acudir.
Portales para resguardarse de la lluvia y el calor intensos, con poyos en los laterales en los que descansar y tomar el fresco en las noches calurosas del verano, eran típicos de las casas rurales de la provincia, pero la modernidad va acabando con una de las señas de identidad de las casas de los pueblos charros.