Cafetería Las Torres, un emblemático y clásico establecimiento de hostelería en la localidad, en el interior de la misma, en otros tiempos, existía una peluquería y, creo recordar, que el peluquero se llamaba Gregorio.
Y arriba estaba el baile
Cafetería Las Torres, un emblemático y clásico establecimiento de hostelería en la localidad, en el interior de la misma, en otros tiempos, existía una peluquería y, creo recordar, que el peluquero se llamaba Gregorio.
Poco a poco, lo que fue una estación ferroviaria llena de vida, ha quedado abandonada y su actividad ya solo queda en el recuerdo de quienes la conocieron en otros tiempos que parecen ya muy lejanos.
Precioso caballete sobre el gran portón carretero de este corral ganadero construido en piedra del lugar.
A pesar del año seco que llevamos, en primavera, el embalse de Santa Teresa estaba prácticamente lleno y los campos verdes con entremezclados de otros colores, como el rojo de las amapolas.
Precioso paisaje de praderas y encinares, verde en primavera y dorado y seco en verano.
Hola maxi, preguntabas a Idolina si yo soy familia de tu madre, veo que no ha contestado aún y esque yo tambien estoy pendiente por saberlo, no me extrañaria que fuera que si ya que cuando iba todos los veranos con mis padres en cada casa del pueblo que entrabamos, todo era o me parecia a mi familia.. tios, tias, primos, primas. Mis dudas son que como mi padre era una persona muy abierta y muy querida según lo apreciaba yo para el todo el pueblo era familia suya. Estare pendiente cuando te conteste ... (ver texto completo)
Hola, sigo a la espera de que Idolina nos lea y podamos salir de dudas
Largo y recto acceso a La Villa por la carretera que llega desde Montejo.
Bar o cafetería de gran tradición en el pueblo, por el nombre, ya que ha tenido varios gerentes en los últimos veinte años.
En esta joyería compré mi primer reloj de pulsera, sería a finales de los años sesenta del siglo pasado.
Historia y patrimonio se citan en esta iglesia de Nuestra Señora de Monviedro.
Antaño, en la casa nº 1 de la calle La Fragua, junto a la señalización de Parking, existía una librería cuyo dueño era uno de los maestros del pueblo, D. Horacio, creo se llamaba.
Sin duda, en otros tiempos, fue una casa que tuvo su importancia. Hoy aparece deshabitada y abandonada a su suerte.
Ya nadie se sube a predicar desde este lugar.
Algunas casas que se habían venido abajo o estaban muy deterioradas por el abandono de los años, han sido recuperadas, por cierto, con mucho gusto.