La matanza del cerdo era un rito familiar que todos aprendimos de pequeños. Era la confirmación de un alimento que yo diría, se veneraba, al que se le dedicaba la sabiduría transmitida de generaciones en la que hombres y mujeres se repartían faenas y culminaba con su presencia en forma de embutidos, curados, fritos o cocinados que hacían las delicias cotidianas de los reunidos en torno a la mesa.
Son años en que aún perduran las restricciones de luz y tan solo se podía disponer de ella durante las ... (ver texto completo)
Son años en que aún perduran las restricciones de luz y tan solo se podía disponer de ella durante las ... (ver texto completo)