Qué gracia lo de que el alcalde cobra lo que se come el día de la
bicicleta, pues, ¿qué pensabais?. El alcalde tiene una empresa, no una ong y la empresa no es solo suya y además da trabajo a gente que tiene que
comer. Si fuera un negocio exclusivamente suyo, tampoco tendría por qué regalar su trabanjo, pero bueno sería distinto. Con el día de las bicis se pretende dar gasto a los establecimientos del
pueblo, pues todo se
compra allí, y si los
comercios no lo regalan, la
panadería no tiene porqué.
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