Ahora se trata de un
edificio derruido en el que el
ayuntamiento debería de tomar parte y obligar a su derrumbe y desescombro. De esta forma la llegada al
pueblo desde la autovía tendría una mejor vista.
También hay que entender que si es derrumbada los jubilados (y otros que no son) no tendrían un lugar con
sombra donde realizar sus entretenidos debates sobre el tiempo y la cosecha.