Este pequeño pueblo de la provincia de Zamora, en el que he estado una sola vez, lo tengo en gran estima por el siguiente motivo: en él nació en el año 1916 mi padre, José Antonio Pérez Peña. Falleció en noviembre de 1913 y era hijo de padres maestros (Federico Pérez Crespo y Teresa Peña Sánchez).- El que esto suscribe es su hijo de nombre Federico.
¿Pueblos cercanos?
Una amistad se reconoce, cuando el silencio entre los dos no es aburrido
Jamás dudes que el esfuerzo y dedicación son tu mejor aliado en la vida. Puede que estés cansado de luchar y que el éxito aún no toque a tu puerta, no te rindas, debes estar muy cerca de lograrlo.
Si los sonidos describen los lamentos, el silencio está gritando lo que siento
¿Cual es la calle principal?
Todo ser humano necesita aprender a ser paciente y a dar lo mejor de sí en todo momento aunque sea en secreto
Jamás dudes que el esfuerzo y dedicación son tu mejor aliado en la vida. Puede que estés cansado de luchar y que el éxito aún no toque a tu puerta, no te rindas, debes estar muy cerca de lograrlo.
¿Por qué no me lo contaste?
Porque no tienes ni idea de lo que significa querer a alguien.
Lo más bello de la vida no puede ser visto, ni siquiera tocado... sino sentido con el corazón.
El dinero es un poderoso afrodisíaco. Pero las flores logran casi el mismo resultado.
Debes comprender que la clave de la felicidad no siempre te la dan los bienes materiales porque tener alegría en nuestro corazón es cuando algún buen sentimiento toca nuestro espíritu.
El amor y las rosas comparten secretos, eso es lo que los mantiene unidos.
Todo ser humano necesita aprender a ser paciente y a dar lo mejor de sí en todo momento aunque sea en secreto
Si la rosa es la comida del amor, juega con ello.
El amor y las rosas comparten secretos, eso es lo que los mantiene unidos.
Somos seres limitados y resultamos nada más que buscadores de la verdad, pero no plenos poseedores de ella, sea en religión o en otras materias.
¿Por qué no me lo contaste?
Porque no tienes ni idea de lo que significa querer a alguien.
¿Hay muchas liebres?
Escuché una vez, a un viejo decir en un bar, que el hombre, con el tiempo, se acostumbra a todo
En la vida real no hay finales felices, ni finales tristes. Solo existen los nuevos comienzos
Dios nos dio memoria para que pudiéramos tener rosas en diciembre.
Si la rosa es la comida del amor, juega con ello.