La
fachada de este
edificio ha cambiado al quitarle altura y, por tanto, para mí que lo frecuenté desde niño saliendo corriendo por mi
amigo Manuel Corredera, que
Nos echaba del bile;después
bailando , tomando en su barra (¡cuántos recuerdos, cuántas conversaciones, cuánta juerga, podría escribir un libro!, me ha desencantado al verlo como imagen representativa de un
salón de
baile de mi
pueblo con la fachada de planta baja.