Todo lo contrario Laura. He dicho, como dice el refrán, que honra mereces, ya que te pareces a tu padre en el carácter. Dices lo que piensas. Eso es bueno. Siento que me hayas interpretado mal. O es posible que yo redactara mal mi anterior escrito, pero nada más lejos de mi inteción hacer daño.
Hasta otra.
Hasta otra.