"Las espléndidas fortunas, cual acontece
con los vientos impetuosos, producen
grandes naufragos".
PLUTARCO
Al fin y nal cabo. Todo el mundo hizo reproches
a Cada Uno, porque Nadie había hecho lo que
Alguien podía hacer.
A la luz de este breve relato, quizá podamos
considerar lo siguiente...
Si queremos hacer alguno o muchos reproches
a Todo el Mundo es interesante que Cada Uno
haga lo que sabe que debe hacer, sin tener
en cuenta que Alguién lo hará en su lugar.
Porque la experiencia demuestyra que cuando ... (ver texto completo)
En España se recicla el 30% de los envases en
el contenedor amarillo. En Alemania, sin
embargo, no hay botellas tiradas en la calle:
se recicla el 98,5%. Al comprar una bebida se
paga el coste contaminante del mevase (25 cén-
timos), que después hay que retornar a una
máquina, que da un tique canjeable por el valor
del envase o directamente en la tienda donde
se compró.
El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno ... (ver texto completo)
No hay bien alguno que nos deleite
si no lo compartimos.
(Séneca)
Las conversaciones siempre son peligrosas si
se quiere esconder alguna cosa.
(Agatha Christie)
La enfermedad mas peligrosa, despues del doctor,
es el testamento: mas han muerto porque hicieron
testamento, que porque enfermaron.
QUEVEDO.
Por medio del trabajo sube
el que esta abajo.
El amor tiende a la exageración, ésta es su
fuerza y su debilidad, causa de ilusiones y
desengaños.
HENRI DE REGNIER
Cría cuervos y te sacaran
los ojos.
La niebla le parecía un ser viviente, una
serpiente gigantesca, hecha de vapor algo-
donoso, que se retorcía alrededor de las
chozas de madera abandonadas.
Llego a la casa de izanuela a paso ligero.
WALTER MOERS
Estaban acostados pèro nadie dormia,
el corneta acababa de marcharse del
patio. De pronto, una silueta se
descolgó de una litera, cruzó la cuadra
y entro al baño: los batientes quedaron meciéndose.
MARIO VARGAS LLOSA
El puerto de Alejandría parecía un
laberinto de bultos que esperaban en los
muelles para su embarque. Don FRancisco
acababa de comprobar que todos sus
enseres se encontraban perfectamente
apilados frente a la cubierta del isla de
Luzón. Siempre supervisaba la carga de
sus pertenencias en cualquier barco, tren
o carruaje que lñas transportara hacía un
nuevo destino. Toda su casa se trasladaba ... (ver texto completo)
Nefertiti nos aguardaba, se recuperaba de
la fiebre, pero aún así estba sentada en
el jardín, reclinada al lado del estanque
de nenúfares. La luz de la luna se refle-
jaba en sus brazos esbeltos, se puso de
pie en cuanto nos vio.
Haz lo que yo bien digo, pero no
lo que mal hago.
La figura y el rostro correspondían a un hombre
de mediana edsad con unos apretados rizos de
cabello negro, las extremidades muy delgadas, las
espinillas cubiertas de magulladoras, varias cicatrices
de antiguas heridas y la terrible herida del
cuello que le había provocado la muerte.
NOAH GORDON