Los siguientes días consistieron en una terrible
guerra entre mis padres y yo., mi padre me denegaba

el permiso para casarme, en aquella época la mayoría
de edad comenzaba con los veintiún años.
PAULA ZUBIAUR
Recordaba el cura aquel acto entre centenares
de otros, porque había sido el bautizo de Paco
el del molino. Había varias personas enlutadas
y graves, mujeres con mantilla o mantón negro.
Ramón J. Sender.
"Apago el despertador al primer timbrazo.
Las ocho de la mañana. Aunque llevaba horas
despierto, una súbita pesadez se apoderó de
sus miembros y tuvo que hacer un esfuerzo
para levantarse de la cama, e ir a la ducha.
El chorro de agua fresca disipó el embotamiento
y se llevó consigo una parte de los efectos del desajuste
horario. Había llegado la tarde anterior, tras
un interminable vuelo Buenos Aires-Barcelona
que se prolongó aún más en la oficina de reclamación ... (ver texto completo)
Mafalda.- Hola Miguelito ¿qué comes?
Miguelito.- Pochoclo.
Mafalda.- ¿Np sabés que que come y
no convida tiene un sapo en la barriga.
Miguelito.- A decir verdad, los edoístas
nunca dimos mucho crédito a esa leyenda
repugnante.
"A quien dice la verdad, luego le dicen
que rabia".
Martha sirvió a yashim un té en el salón del
embajador, había mantenido cerradas las ventanas,
explicó, debido al polvo la habitación estaba
caliente, y dos moscas golpeteaban soñolientamente
contra los cristales de la ventana.
El sabio esta siempre sentado en la orilla.
El necio esta siempre debatiendose entre
las olas. El sabio cuida princiupalmente
la raiz.
CONFUCIO.
La joven entro al salón con las mejillas arreboladas
y las uñas negras, porque había estado ayudando al
jardinero a plantar papas de dalias y en esa ocasión
le falló la clarividencia para esperar al futuro
novio con un arreglo más esmerado. Al verla esteban
se puso de pie asombrado.
Es muy difícil someter a la obediencia
a aquel que no busca mandar.
mANOLITO.- Cinco, cuatro, tres, dos uno, cero
Mafalda.- Tirando la libreta no solucionaras
nada Mnolito.
Manolito.- ¡Es que siempre esas notas! ¡cinco,
cuatro, tres, dos, uno, cero.
Si decía que quería la paz es que quería la paz
y nada más que la paz, como lo probaba de modo
claro hacía dieciocho años, incluso por sus
armamentos, sus alianzas y el haz de pueblos
unidos contra nuestra impetuosidad.
GUY DE MAUPASSANT
"A camino largo, paso corto.
"La humildad nos permite ver las cosas
tal como son, sin las deformaciones que
ocasiona la lente de la verdad.
ALEX ROVIRA
Donde hay gran amor, alli se
encuentra dolor.
En enero cada oveja
con su cordero.