Constituye uno de los hitos monumentales y defensivos más asombrosos del
Camino de Santiago Francés.
Arquitectura de Transición: El
edificio destaca por sus dimensiones catedralicias y su aspecto de fortaleza de recia sillería. Fue levantado entre finales del siglo XII y el siglo XIII, mostrando una transición clara entre el
románico tardío y el protogótico. El Enclave Templario: El templo fue la sede de una de las encomiendas más importantes de la Orden del Temple en la Corona de Castilla. Su diseño robusto respondía a la misión de los caballeros templarios de proteger a los peregrinos jacobeos. La
Fachada Meridional: A la derecha de la imagen, protegida por un gran
pórtico o nártex con potentes contrafuertes, se resguarda una espectacular
portada doble ricamente esculpida. Conserva frisos góticos llenos de ángeles,
santos y músicos de incalculable valor
artístico. Vincúlo con Alfonso X El Sabio: El templo albergaba una enorme fama debido a los milagros atribuidos a la
Virgen de Villasirga. Esto inspiró al rey Alfonso X el Sabio a dedicarle varias de sus célebres Cantigas de
Santa María.