Esta imagen muestra uno de los ventanales altos de la Iglesia de Santa María la Blanca, VILLALCAZAR DE SIRGA

El elemento fotografiado es un ejemplo perfecto de la arquitectura de transición entre el románico y el gótico (estilo protogótico o románico ojival) de finales del siglo XII y principios del XIII: El Arco Apuntado u Ojival: Las arquivoltas que coronan la ventana ya no son de medio punto (un semicírculo perfecto, típico del románico), sino que se estiran y se quiebran sutilmente en el centro formando un arco apuntado, rasgo característico del gótico naciente. Estructura Abocinada: El vano cuenta con varias arquivoltas en degradación que se estrechan hacia el interior (abocinamiento), lo que ayuda a canalizar la luz y distribuye el grosor del robusto muro de sillería. Columnas y Capiteles: El ventanal está flanqueado por parejas de columnas exentas con capiteles de temática vegetal tallada, manteniendo la sobriedad y elegancia heredada de la estética cisterciense.
(20 de Abril de 2008)