Añadiría algo más, San Cebrián es LO MEJOR DE LO MEJOR, jeje. Muchos y gratos recuerdos de mi infancia y adolescencia están íntimamente ligados a este maravilloso lugar, en el que por encima de sus paisajes, aire saludable y monumentos románicos, están unos habitantes estupendos que hacen más agradable todavía cualquier estancia allí.

Miguel Revilla.
Esta fotografía está tomada desde el Polideportivo de San Cebrián que se construyó allá en los años 80 y que desgraciadamente ha caído en el olvido y en desuso. Que lástima que no haya tanta gente joven en San Cebrián como la que había en aquellos veranos (y no veranos) en los que nos pasábamos las tardes allí de forma incansable, tostándonos con el aire del Cueto y de Corisa que por las tardes sacudían el Polideportivo.

Miguel Revilla.
Panorámica desde la ermita de Santa Rita.
Bonito detalle arquitectónico que servía como entrada para las palomas.
Antigua escuela y medallón en memoria de de. Modesto de Lafuente, nacido aquí.
Casa de los hijos de deª Emilia.
Ermita de Santa Rita e iglesia de San Martín en Rabanal de los Cabaleros.
Viva las mozas cerveranas!moisés.
Moderna nave o tenada en la zona de las Quintanas.
Casa de Tines y Ana Mari, al principio, y al fondo edificio que se habilitaba como cuadra de los animales.
Casa de Chuchi y Esperanza.
Típica construcción de montaña con adobe, madera y ladrillo. Será de lo más primitivo que se conserva en el pueblo en construcción exterior.
Vista parcial de Gramedo desde la Cruz, con la nieve en Subileja.
Iglesia románica dedicada a San Saturnino en Valsadornín.