Los versos de este poema, me recuerdan un poco aquellos, que durante el mes de mayo, le dedicabamos a la
virgen todos los dias; en aquel pequeño
altar que se ponia en la
escuela, con un cuadro de la Inmaculada Concepción. Siempre lleno de
flores que recogiamos, o bien por los
campos, o en las
huertas... Y qué aroma había, sobre todo cuando abundaban las lilas.
Junio era para para el Sagrado Corazón de Jesús, (que tambien se ponia de altar un cuadro que de Él habia). Aqui abundaban un poco más las
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