Estuve en Ventanilla la víspera de los Santos, de despedida, aprecié imágenes paisagísticas que sólo había visto de niño: árboles amarillos entre verde de las escobas, bellezas narurales, me impresionó el pantano vacío, hablé con pocas personas, pero las ví felices y contentas. No hacía frío. Me voy de nuevo a Venezuela, de misionero, contento de haberme despedido de Ventanilla y de la Virgen del Valle Estrecho. La llevo en el corazón. Hasta dentro de tres años. Un abrazo a todos. Félix Ramos.
Me gusta ir al pueblo estuve este finde semana no podimos salir mucho porq llovia pero nos lo pasamos genial fue muy divertido.
Me encanta ir al pueblo vajar abajo y cojer ranas con mis primas
Nos lo pasamos genial!
Hola: Aqui estamos de nuevo, despues de unos cuantos dias sin entrar.

Ayer pasamos un ratito en Villaverde, me acordé de preguntar a mi hermana por si conoce a tu abuelo Teodoro y cayó enseguida, seguramente sea el que ella dice, era hijo de la señora Faustina? ya nos dirás mas cosas y a lo mejor salen por ahi anécdotas en las que él anduviera envuelto.

Saludos Tere.
El pueblo de Vidrieros en loa años 60.
Un juego de luces con algunos chubascos en Pineda.
Pineda, la parte de Vidrieros en un invierno relativamente suave.
Curavacas, rodeado por el cierzo.
Niebla en la montaña, consecuencia del cierzo veraniego.
La zona del Resollar, áspera, llena de brezos.
El chozo del Hospital en las Peñas del Hospital de Vidrieros.
Burros y mujeres de Vidrieros. Turistas alemanes.
Plaza de La Lastra y al fondo la Peña de Santa Lucía.
Cementerio de La Lastra en los años cincuenta del pasado siglo.
Y las siguientes fotos igual. Es Otoño y Curavacas está nevado.