Imelda, tu tranquila, segun te vayas acordando toma nota, que poco a poco vas hilando todo y veras como lo sacas adelante y estoy seguro que nos gustara.
Carlos, cuéntanos tu paso por los Carmelitas. Paseste media juventud allí y tendrás muchos recuerdos y añoranzas de aquellos años.
¡Cuida esa espalda ¡y a Esa.
¡Cuida esa espalda ¡y a Esa.