Muchas son los lugares desde los que se puede disfrutar del paisaje del pueblo. Pero algunos están reservados para unos pocos. Sin embargo, la cámara permite que nos acerquemos a ellos y podamos disfrutar de algunas imágenes como ésta. Gracias.
Escribe Froilán de Lozar, en el Diario Palentino (13/05/2006):

«La urbe contagia la pandemia de las pandemias porque, en realidad, a las capitales se las ha reducido casi exclusivamente a la categoría de espacio de consumo».

Yo tengo la impresión, y así se lo confieso a los amigos, que vivimos engañados, al límite de nuestras fuerzas, al borde de muchos precipicios que se denotan cada día más, en forma de depresiones, hartazgo, desilusión y sometimiento. Entramos en la dinámica de adquirir ... (ver texto completo)
Uno quisiera ser poeta para poder describir con fuerza y precisión lo que uno pudo ver en un momento concreto y que, en parte, la foto refleja. Aquí, la luz del sol apenas iluminaba el campo, pues era el momento en el que se escondía tras las montañas. Los sombras cada vez se alargaban más superando los últimos rayos del sol. Un momento mágico. En medio de la imagen, se puede ver la "cruz de Quintanilla" como testigo de un tiempo luminoso que nunca volverá.
Es una pena no poder transmitir con la imagen las sensaciones que uno percibe cuando vive el momento de la foto. A esta hermosa vista del pueblo, habría que añadir el trino de los pájaros, el ruido del agua del río, las caricias de la brisa., todo en ese marco incomparable de la naturaleza esplendorosa de la primavera.
El romero también ha florecido para sumarse a la fiesta de la primavera y adornar este bello rincón del pueblo, tan lleno de recuerdos pasados y presentes. Es una invitación más a detenerse en el lugar y disfrutar del paisaje, entre los aromas de sus flores.
La fiesta de la "pascua" es en cierto modo la celebración de la vida, de la primavera, que esta época invade con fuerza tanto el pueblo como el campo. Como testimono queda aquí esta panorámica de un campo espléndido, cercano a las montañas y protegido por un cielo azul.
Tras los actos religiosos del día de "pascua", vienen también los deportes a la vera de la iglesia.
Y, tras la procesión del "encuentro", viene la misa. Este año con una gran sorpresa. Todo el pueblo canta y participa, lo que da una sabor y calor especial a este encuentro religioso. Se puede disfrutar entonces de la grandiosidad del templo con todo su esplendor, entre cantos, luces y arte.
Tras la procesión, la imagen de la Virgen vuelve a su lugar, junto al altar.
En la procesión del "encuentro", los hombres van por un lado, tras el Sr.cura que porta la custodia, y las mujeres, por otro, con la imagen de la Virgen. Aquí los hombre esperan...
Por el pueblo se pueden ver pequeños detalles que alegran la vista y hacen más acogedor el pueblo. Los vecinos cuidan con esmero sus jardines y no falta quienes sacan sus flores a la calle para disfrute de todos.
Era la procesión de Pascua, en el momento del "encuentro". Se recuperan tradiciones religiosas.
Poco a poco se van recuperando viejos recuerdos. Este crucifijo ha sido restaurado y ahora se puede ver con su esplendor dentro de la iglesia.
Amenazaba una tormenta. Y al fin, vino el agua.
El bar es el lugar más concurrido del pueblo. Pero es un bar "muy especial" que sirve ante todo para el encuentro de los vecinos y visitantes. Son los propios vecinos quienes lo atienden, lo que también le da un tono diferente.