El tiempo, pues, constituye la posibilidad de vivir humanamente; de vivir. Ya que el vivir no es lo mismo que la vida. La vida es dada, mas es un don que exige de quien la recibe el vivirla, y al hombre de una especial manera.
Vivir humanamente es una acción y no un simple deslizarse en la vida y por ella. Es lo que, según Ortega y Gasset, distingue al hombre de los demás seres vivos que conocemos. El hombre ha de hacerse su propia vida a diferencia de la planta y del animal que la encuentran ya hecha y que sólo tienen que deslizarse por ella, al modo de cómo el astro recorre su órbita —dormido—, dice. Es indudable. María Zambrano. ... (ver texto completo)
La vida se arrastra desde el comienzo. Se derrama, tiende a irse más allá. A irse desde la raíz oscura, repitiendo sobre la faz de la tierra —suelo para lo que se yergue sobre ella— el desparramarse de las raíces y su laberinto. La vida, cuanto más se da a acrecer, prometida como es al crecimiento, más interpone su cuerpo, el cuerpo que al fin ha logrado, entre su ansia de crecimiento y el espacio que la llama. María Zambrano.
Las ruinas son lo más viviente de la historia; pues sólo vive históricamente lo que ha sobrevivido a su destrucción; lo que ha quedado en ruinas.
Y así, las ruinas nos darían el punto de identidad entre el vivir personal —entre la personal historia— y la historia (María Zambrano).
Santa Justa y Santa Rufina, patronas de Payo de Ojeda, fueron inauguradas en las Fiestas patronales del año 2004 con una gran celebración y afluencia de los vecinos de Payo y de todos los que vinieron de otros pueblos y ciudades para poder estar juntos en estas fiestas tan entrañables. Fueron bendecidas con gran solemnidad por Luzvino Fernández junto a otros sacerdotes que le acompañaban como Don Ventura o Jorge Fernández. El momento más emocionante fue la salida de Ayuntamiento con grandes aplausos ... (ver texto completo)
¿Que hace una monja acompañando a un carro de hierba? sera para el convento.
Esta mujer con las piernas abiertas, algún sentido tendrá ¿no?
Soy Blanca, hija de Domingo y Candelas, y saludo a todas mis vecinos y amigos que estamos repartidos por todo el mundo y echamos de menos nuestro querido pueblo. Afortunadamente, algunos todavía tenemos la suerte de volver a verlo de vez en cuando. Saludos a todos desde Valladolid de la Familia Fernández: Blanca, Resu, Matías, Luzvino y Delfín.
Al Sr. Alcalde apenas se le vé la cara, podia haber retirado un poco el paraguas, y, haciendo incapié en lo que dice su Sra., es cierto que siempre está en la calle, pero en verdad es buen alcalde.
En este retablo se pueden tres bellas imágenes, que esperemos sean restauradas.
El "miche", "michi" o "cura", sí está. Fíjate en la línea del medio. Es el primero porque está tirando para "bajo". En Cozuelos ha habido grandes jugadores, incluido el Sr. Cura de la sótana que ya se fue. Yo he jugado muchas veces con los de Vergaño. La pena es que no hay jóvenes que sigan la tradición. Así que. Otra cosa que desaparece.
¿En esta casa estuvo el antiguo hospital?
Está claro que era una fiesta. En el centro está la bandeja con pastas. ¿Qué celebraban?
Soy Matias, hijo de Domiungo y Candelas, desde Valladolid. Me ha dado mucha alegría ver estas fotos tan bonitas de nuestro pueblo. Un saludo y una felicitación a los que han hecho posible este reportaje. ánimo y que se vaya ampliando poco a poco. Para los que no vivimos en el pueblo es una manera de sentirno unidos en la distancia.
Entre luces y sombras, entre el verde y el gris, entre la esperanza y el pesimismo.
Tras la huebra, es la hora de la merienda. También hay que prepararla entre todos.