Imelda tienes que pedir a los Reyes otro ordenador para ti sola. Eso tuve que hacer yo, bueno, miento, eso tuvo que hacer mi marido. Porque en mi casa con uno solo habia cola para sentarse. Cuando se levantaba uno de el, ya no se volvia a sentar. Yo tenía que sentarme a altas horas de la noche, cuando todos estaban en la cama.