MANTINOS: Fundación Oso Pardo y Fundación Biodiversidad...

Fundación Oso Pardo y Fundación Biodiversidad
Osas y su vida

Un libro recoge un estudio sobre el comportamiento del plantígrado. En la Montaña hay 30 ejemplares, 3 osas con crías al año, que no hibernan

El gran plantígrado, que está en peligro de extinción, es uno de los emblemas de las montañas de la Cordillera Cantábrica.

Se trata de una especie emblemática de la Cordillera Cantábrica a la que todos tienen un especial cariño, por ser el animal de las cumbres más altas y estar en peligro de extinción. El oso pardo cantábrico cuenta hasta con una fundación que vela por su salvaguarda y que además los estudia y conciencia a la población en la importancia de mantener con vida al gran animal, además de dar a conocer sus costumbres -buen ejemplo es el Museo que existe en la Montaña Palentina, ubicado en la pequeña localidad de Verdeña-.
Y es que con el fin de conocerles mejor para poder protegerles de una manera más efectiva la Fundación Oso Pardo y la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino han coeditado un gran estudio que se ha desarrollado durante quince años en toda la Cordillera Cantábrica y en el que se plasman las conclusiones de la observación de más de 47 grupos familiares -dos grupos de huérfanos- en libertad.
En Osas: el Comportamiento de las osas y su crías en la Cordillera Cantábrica se ven las conclusiones que los agentes de la FOP han podido sacar a través de las fichas técnicas que han ido rellenando con los comportamientos que desarrolla el animal en su hábitat.
La publicación, de la que se han editado 2.000 ejemplares, que es totalmente gratuita y se puede solicitar en ambas fundaciones, contiene igualmente un DVD con muchas imágenes inéditas y espectaculares que ilustran sus contenidos.
«Hay que destacar la vida de las osas que nos ofrecen detalles de su día a día y cómo se relacionan, gracias a 4.344 instantáneas de comportamiento», explica el presidente de la Fundación Oso Pardo, Guilermo Palomero.
Algunas de las conclusiones más interesantes que se han sacado del trabajo ha sido que por primera vez se ha podido demostrar que los ejemplares de la Montaña Palentina no hibernan. Una comarca en la que en la actualidad existen unos 30 plantígrados, tres osas con crías al año, una cifra que va incrementando en los últimos ejercicios.

Huérfanos e infanticidios. Precisamente han sido algunas crías, aunque huérfanas las que han sorprendido a los responsables de la FOP, «han logrado sobrevivir, de repente maduraron, apoyándose entre sí, buscando la comida y jugando menos».
Uno de los tristes capítulos que también se analiza son los ataques infanticidas, ya que en los últimos años se han registrado nueve casos en toda la Cordillera Cantábrica, el último se ha producido la pasada primavera en La Pernía. «El infanticidio no suele ser frecuente, pero sí que lo encontramos también en otros animales. En el caso de los osos lo hacen ya que al no encontrar hembras receptivas, atacan a los cachorros para que se vuelvan a poner en celo. Se trata de un comportamiento reproductivo», concreta Palomero.
Pese a todo, la población de oso pardo en la Montaña Palentina crece, conociendo su comportamiento se les protegerá mejor.