Alfredo estas en Ampudia?
Festividad
Fiesta de hermandad y gastronomía en Ampudia
La localidad celebra mañana una de sus más antiguas fiestas, el ‘Día del Ángel’, jornada que sirve para que los más pequeños disfruten de su patrón, el famoso ‘Ángel de la Guarda’
Ampudia celebra mañana una de sus más antiguas fiestas, conocida popularmente como el Día del Ángel, jornada que sirve para que los más pequeños del municipio disfruten de su patrón protector, que no es otro que el famoso Santo Ángel de la Guarda.
No obstante, con la disculpa de esta celebración, casi todos los convecinos aprovechan la ocasión para reunirse con amigos y familiares y degustar el menú típico del evento en cuestión.
Así pues, y si el tiempo no lo impide, los ampudianos, grandes y chicos, sacarán mañana un hueco en la agenda para renovar la tradición. De este modo, las cuadrillas se desplazarán a pie y en coche hasta la pradera del Monasterio Cisterciense de la Virgen de Alconada. Una vez allí, cada grupo buscará un punto de asentamiento y los juegos infantiles de antaño se mezclarán con los habituales partidillos de fútbol, entre otros.
Sea como fuere, bien a la hora de la merienda o bien a la hora de la comida, en el menú no puede faltar ni el tanganillo de chorizo ni la tortilla de patata. Elementos básicos y vitales que se convierten en imprescindibles en la degustación de un día tan señalado en el calendario festivo de la localidad de Ampudia.
Del mismo modo, la norma no escrita dice que hay que rodar la naranja por la pradera antes de comerla y, a fecha de hoy, casi nadie sabe de dónde viene la costumbre ni el porqué de tan singular acción.
Hay quien señala que lo de rodar la naranja es un simple ritual que habla de una fruta muy poco vista en otros tiempos y que se convertía por ello en acontecimiento y juego.
Asimismo, tal y como comenta la escritora local Ascensión del Valle, suele ser costumbre entre amistades y vecinos «obsequiarse mutuamente» con los manjares propios de la jornada.
De tal modo, algunos grupos de personas intercambian huevos caseros para hacer la tortilla y, en tiempos de matanza, se texto se elaboran los típicos tanganillos para degustarlos en el Día del Ángel.
Festividad
Fiesta de hermandad y gastronomía en Ampudia
La localidad celebra mañana una de sus más antiguas fiestas, el ‘Día del Ángel’, jornada que sirve para que los más pequeños disfruten de su patrón, el famoso ‘Ángel de la Guarda’
Ampudia celebra mañana una de sus más antiguas fiestas, conocida popularmente como el Día del Ángel, jornada que sirve para que los más pequeños del municipio disfruten de su patrón protector, que no es otro que el famoso Santo Ángel de la Guarda.
No obstante, con la disculpa de esta celebración, casi todos los convecinos aprovechan la ocasión para reunirse con amigos y familiares y degustar el menú típico del evento en cuestión.
Así pues, y si el tiempo no lo impide, los ampudianos, grandes y chicos, sacarán mañana un hueco en la agenda para renovar la tradición. De este modo, las cuadrillas se desplazarán a pie y en coche hasta la pradera del Monasterio Cisterciense de la Virgen de Alconada. Una vez allí, cada grupo buscará un punto de asentamiento y los juegos infantiles de antaño se mezclarán con los habituales partidillos de fútbol, entre otros.
Sea como fuere, bien a la hora de la merienda o bien a la hora de la comida, en el menú no puede faltar ni el tanganillo de chorizo ni la tortilla de patata. Elementos básicos y vitales que se convierten en imprescindibles en la degustación de un día tan señalado en el calendario festivo de la localidad de Ampudia.
Del mismo modo, la norma no escrita dice que hay que rodar la naranja por la pradera antes de comerla y, a fecha de hoy, casi nadie sabe de dónde viene la costumbre ni el porqué de tan singular acción.
Hay quien señala que lo de rodar la naranja es un simple ritual que habla de una fruta muy poco vista en otros tiempos y que se convertía por ello en acontecimiento y juego.
Asimismo, tal y como comenta la escritora local Ascensión del Valle, suele ser costumbre entre amistades y vecinos «obsequiarse mutuamente» con los manjares propios de la jornada.
De tal modo, algunos grupos de personas intercambian huevos caseros para hacer la tortilla y, en tiempos de matanza, se texto se elaboran los típicos tanganillos para degustarlos en el Día del Ángel.