Una botella biodegradable para un agua única
La empresa palentina Agua Palentina, investiga en un envase de origen vegetal para embotellar agua de la montaña.
La empresa embotelladora de ‘Fuentes de Lebanza’, en la localidad montañesa de San Salvador de Cantamuda, está inmersa en un proceso de investigación y desarrollo de envases, junto con el Centro Tecnológico de Miranda y el Centro Tecnológico Agrario y Agroalimentario de Palencia.
El plástico es uno de los materiales más comunes en el envasado de productos alimenticios. Pero los problemas ambientales que genera, que van desde su origen a partir de combustibles fósiles, hasta su final como residuo imposible de degradar, ha hecho que cada vez sea más la gente que evita su utilización, o la compra de productos con este material.
Por eso, las empresas buscan otras alternativas para envasar y transportar sus productos que, en el caso de algo tan preciado como el agua, parece más necesario.
En esta línea la empresa palentina Agua Palentina, que envasa Fuentes de Lebanza, ha invertido 600.000 euros en un proceso de investigación para crear una botella con un envase más natural y biodegradable: lo que han llamado ‘bioenvase’.
El ‘bioenvase’ es un envase similar al plástico, pero fabricado a partir de productos de origen vegetal, resistente y cómodo, pero con la ventaja de que se puede degradar fácilmente y convertirse, con el tiempo, en abono orgánico.
Este novedosísimo envase, está previsto que vea la luz el próximo verano. Para entonces, deberá haber superado numerosas pruebas técnicas para poder garantizar la mejor conservación y el mejor cuidado para el agua que va a contener.
Es una buenísima noticia para el medio ambiente y para los consumidores: ya podrán consumir agua mineral de calidad con la conciencia algo más tranquila al saber que las botellas que consumen tienen un menor impacto ambiental que el habitual y no acabarán ensuciando calles o contaminando ecosistemas.
La empresa palentina Agua Palentina, investiga en un envase de origen vegetal para embotellar agua de la montaña.
La empresa embotelladora de ‘Fuentes de Lebanza’, en la localidad montañesa de San Salvador de Cantamuda, está inmersa en un proceso de investigación y desarrollo de envases, junto con el Centro Tecnológico de Miranda y el Centro Tecnológico Agrario y Agroalimentario de Palencia.
El plástico es uno de los materiales más comunes en el envasado de productos alimenticios. Pero los problemas ambientales que genera, que van desde su origen a partir de combustibles fósiles, hasta su final como residuo imposible de degradar, ha hecho que cada vez sea más la gente que evita su utilización, o la compra de productos con este material.
Por eso, las empresas buscan otras alternativas para envasar y transportar sus productos que, en el caso de algo tan preciado como el agua, parece más necesario.
En esta línea la empresa palentina Agua Palentina, que envasa Fuentes de Lebanza, ha invertido 600.000 euros en un proceso de investigación para crear una botella con un envase más natural y biodegradable: lo que han llamado ‘bioenvase’.
El ‘bioenvase’ es un envase similar al plástico, pero fabricado a partir de productos de origen vegetal, resistente y cómodo, pero con la ventaja de que se puede degradar fácilmente y convertirse, con el tiempo, en abono orgánico.
Este novedosísimo envase, está previsto que vea la luz el próximo verano. Para entonces, deberá haber superado numerosas pruebas técnicas para poder garantizar la mejor conservación y el mejor cuidado para el agua que va a contener.
Es una buenísima noticia para el medio ambiente y para los consumidores: ya podrán consumir agua mineral de calidad con la conciencia algo más tranquila al saber que las botellas que consumen tienen un menor impacto ambiental que el habitual y no acabarán ensuciando calles o contaminando ecosistemas.