MANTINOS: MONTAÑA...

MONTAÑA
Las calles más céntricas de Guardo acogen cada viernes esta feria de más de 170 puestos de venta que influye satisfactoriamente en el sector de la hostelería del municipio

El municipio de Guardo se caracteriza por disponer de varios elementos que le hacen único. El emblemático edificio de La Casona, cuya fachada ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC), la plaza de La Fuente de los Cuatros Caños o el monumento al Minero, son sólo algunos de ellos. En cuanto a los eventos que se desarrollan, tal vez uno de los más característicos es el tradicional mercadillo semanal -el más grande del Norte de la provincia de Palencia- que se lleva a cabo cada viernes en las calles más céntricas de la localidad.
Un mercadillo donde confluyen más de 170 puestos de comerciantes provenientes del entorno guardense así como de los vecinos municipios leoneses y que goza de una gran aceptación ya que consigue atraer a un gran número de personas tanto del propio pueblo norteño como de los de alrededor. <br />Hay gente que no acude con la intención de comprar, pero sí con la de pasar una mañana en una feria que se puede considerar lugar de encuentro y de convivencia. Lo que es una realidad es que esta cita da vida al pueblo todos los viernes por la mañana y esto también lo nota el sector hostelero de Guardo. Según indica el vocal de la Asociación Provincial de Hostelería de la CPOE, José María Cermeño, «el mercadillo sí influye en el sector de la hostelería. La del viernes es para nosotros la mejor mañana de la semana»-Por su parte, el presidente de la Asociación de Hoteleros de Guardo, Francisco Fernández, señala que «los bares que se pueden ver más beneficiados son los que están en torno al mercadillo». Añade que «durante el mes agosto, que es en el que se registra una mayor afluencia, el beneficio se extiende a todos los bares y restaurantes ya que hay un incremento de unas 400 personas y por consiguiente, algo se tiene que notar».

HISTORIA. Fue en el año 1806 cuando Carlos III dio potestad a Guardo para celebrar un mercado. En un principio el día designado para esta feria era el domingo, pero a partir de 1904, tras las protestas de los curas por tener que trabajar los comerciantes en el día de descanso sagrado, el mercado se comenzó a celebrar los viernes. Éste fue un logro conseguido por el alcalde Emeterio González.