Ser sociable reduce el riesgo de demencia
• La tolerancia al estrés y la estabilidad emocional también.
• Los individuos introvertidos que se estresan con facilidad y están socialmente aislados corren mayor peligro de padecerla.
• El estudio ha sido elaborado por el Instituto Karolinska, en Suecia.
Las personas tranquilas, extravertidas y con una vida social activa y participativa tienen menos probabilidad de padecer demencia que los individuos introvertidos que se estresan con facilidad (neuroticismo) y están socialmente aislados.
Los más tranquilos, con todo a favor
Los científicos descubrieron que la tolerancia al estrés y la estabilidad emocional, la extraversión y la actividad social son características que disminuyen el riesgo de padecer demencia.
En el estudio, las personas tranquilas y que no se alteraban fácilmente se mostraban satisfechas de sí mismas, mientras que aquellas que no toleraban el estrés eran emocionalmente inestables, negativas y nerviosas.
El equipo investigador, liderado por Hui-Xin Xang, indica que las personas más extravertidas eran socialmente activas y optimistas en comparación con las personas de baja extraversión, que eran reservadas e introspectivas.
• La tolerancia al estrés y la estabilidad emocional también.
• Los individuos introvertidos que se estresan con facilidad y están socialmente aislados corren mayor peligro de padecerla.
• El estudio ha sido elaborado por el Instituto Karolinska, en Suecia.
Las personas tranquilas, extravertidas y con una vida social activa y participativa tienen menos probabilidad de padecer demencia que los individuos introvertidos que se estresan con facilidad (neuroticismo) y están socialmente aislados.
Los más tranquilos, con todo a favor
Los científicos descubrieron que la tolerancia al estrés y la estabilidad emocional, la extraversión y la actividad social son características que disminuyen el riesgo de padecer demencia.
En el estudio, las personas tranquilas y que no se alteraban fácilmente se mostraban satisfechas de sí mismas, mientras que aquellas que no toleraban el estrés eran emocionalmente inestables, negativas y nerviosas.
El equipo investigador, liderado por Hui-Xin Xang, indica que las personas más extravertidas eran socialmente activas y optimistas en comparación con las personas de baja extraversión, que eran reservadas e introspectivas.