MANTINOS: Un grupo de investigadores de la Universidad de Cambrigde...

Un grupo de investigadores de la Universidad de Cambrigde ha logrado demostrar la relación entre el autismo y la presencia de altos niveles de hormonas masculinas en el el líquido amniótico, que es en el que se baña el feto. Al parecer, cuanta más altos son los niveles de testosterona en las aguas de la 'piscina' materna donde se forma el bebé, el riesgo de que el niño sea autista es mayor. El hallazgo abre la puerta a la posibilidad de diagnosticar este desorden durante el embarazo, como ocurre, por ejemplo, con el síndrome de Down. Pero, si de verdad se logra este avance, ¿debería autorizarse el aborto ante la gestación de un niño autista? ¿En qué casos?