En estas
fiestas de mentira y esperpento, en las que se recuerda el nacimiento de Jesús en un destartalado establo, este
rincón abandonado recuerda aquellos tiempos de misterio y esperanza en la sociedad del consumo y de las apariencias. Estamos ante un nuevo belén que recuerda a los pobres de hoy que no llegan a un
refugio digno porque mueren en la pateras de la huida, son matados en los
caminos de la guerra, son abandonados en las
calles de la gran ciudad...