Los frutales en Tierramontes de la Tina. Perales, manzanos y ciruelos, de distinas variedades. Hace unos años la zona que rodeaba los fruales era huerta con su propio pozo en la esquina.
Esta es la ventana de la hornera de Emilio que da al huertuco de María. Rodeada siempre de yedra llega a estar totalmente ocultada.
Desde el depósito más alto del agua se divisa esta panorámica del pueblo con el Pico Almonga al fondo.
El único nido de cigüeña del pueblo en el freno de La llosa. Se hace incómodo por su vegetación que cada año hay que podar pero que también cada año crece más rápida que la cría de los cigüeños que se tienen que espabilar para salir del nido.
Este viejo roble ya no existe. Se encontraba en la huertilla justo encima de la puerta del huerto de Eliseo. La edad dio con él. Hoy en su lugar queda la pared recién recogida.
Los chopos de La Llosa dejan entrever las casas de Emilio y David que antes lo fueron del tío Mariano y la tía Tomasa. Hoy estas casas están remozadas pero conservan su hermosa huerta alrededor.
Al inicio de cualquier primavera y desde el final de La llosa se observa esta panorámica del pueblo con Subileja al fondo.
El color de los bosques en invierno cuando la hoja seca ya, aguanta el frío y el viento de los meses de diciembre y enero. Auntentica belleza de colores en el invierno.
Piedras descubiertas en la Peña de las Eras que muy bien pueden ser restos funerarios de civilizaciones antiguas. Estas piedras no son propias del lugar y su número, así como situación tienen un significado que merece la pena seguir investigando.
El cangalito desde cualquier tejado cuando el invierno arrecia y deja su huella como señal inequívoca de que la helada ha sido considerable.
Desde El Campo cubierto de nieve se divisa esta panorámica con pesta de sol sobre peña Redonda.
Estos restos milenarios bien pudieran ser de un dolmen, hermoso, situado en la Cubillera, zona que por su vegetación, agua, chozos más arriba y restos de muros de pared indican lugar poblado. Se debe investigar esta zona.
En los Jardines se encuentran estos robles cubiertos de yedra que muy bien puede indicar restos de viviendas o cuadras en esta zona de Jardines y alrededores como lo demuestar la vegetación y los nombres existentes desde aquí hasta el Dojo.
Pareja de venados sorprendidos en Fresnedo al inicio de la primavera en un atardecer.
Restos de fósiles trilobites, encontrados en Los Trigales donde se pone de manifiesto que hubo otra vegetación y otra naturaleza en tiempos primitivos.