Torres cilíndricas: Se observan las características torres redondas que flanquean la
fachada occidental, un rasgo distintivo poco común en el
románico español y que evoca la influencia de la
arquitectura carolingia. Cimborrio octogonal: Sobresale en la parte central superior el gran cuerpo de planta octogonal que cubre el crucero del templo.
Canecillos decorativos: Debajo de los
aleros del
tejado se aprecian pequeñas piezas esculpidas (canecillos) que representan cabezas de animales, figuras humanas y seres mitológicos.
Portadas con arquivoltas: Las
puertas cuentan con
arcos de medio punto concéntricos que descansan sobre
columnas con
capiteles decorados.