Estilo
artístico: Es una de las obras cumbres del estilo tardogótico e hispanoflamenco en la Corona de Castilla, labrado entre 1510 y 1518. Autores: Las tallas y los relieves principales pertenecen al imaginero Antonio de Malinas. La deslumbrante estructura de madera policromada y los intrincados doseletes góticos calados fueron ensamblados por los maestros Alonso de Ampudia y Pedro Manso. Estructura: El
retablo se adapta perfectamente a la forma del
ábside del templo. Está compuesto por un banco (base), tres cuerpos de altura, una gran
calle central, cuatro
calles laterales y entrecalles estrechas. Iconografía: En total cuenta con 15 grandes escenas en relieve que narran de manera cronológica la vida de la
Virgen María y de Jesucristo (divididas en los ciclos de la Infancia y la Pasión). El conjunto está coronado en su punto más alto (el ático) por la escena del
Calvario, flanqueada por las imágenes de los ladrones.