El encuadre capta de forma muy llamativa un curioso efecto visual en la
arquitectura del
edificio: El efecto de la "cara": La disposición de los dos óculos redondos (
ventanas circulares) en la parte alta, combinada con la curva del
arco apuntado inferior y la
cúpula, genera un claro efecto de pareidolia (el fenómeno psicológico que nos hace percibir rostros humanos u ojos donde no los hay). Arquitectura de transición: El templo destaca por su estilo protogótico o tardorrománico (siglos XII y XIII). En la
foto se aprecian los robustos pilares que dividen las naves y los
arcos apuntados, característicos del inicio del estilo
gótico. El fondo del
altar: Al fondo, al final de la nave central, se puede distinguir la imponente estructura oscura del
Retablo Mayor. Este retablo es una de las joyas de la provincia, de estilo hispano-flamenco (siglo XVI), realizado por el maestro Antonio de Malinas.