Vaya quintos más elegantes. Yo que apostaba a que Fabio iba a ser el primero que iba a perder el conocimiento y acabé perdiendolo yo con el cristal del
bar. Bromas aparte, no me he partido ni 1 FALANGE. Y ahora me toca descansar hasta el martes de
fiesta, jeje.
El hombre que susurraba a los conejos.
PD: Toñín, estás orgulloso de apellidarte Conde?