Cuánto caudal de tiempo pasa por sus ojos,
Por sus pupilas entreabiertas, que siempre están mirando
Una tras otra, la misma lejanía,
Cuánto caudal de tiempo, unos ríos larguísimos,
Un flujo inacabable de hojas ateridas y de pájaros muertos,
Un galopar muy lento de caballos con crines encendidas.
Cuánto caudal, una lengua incesante de instantes repetidos,
Que se va prolongando minuto tras minuto
Y nunca cesa de fluir por las pupilas.
Lanzas ayer, hoy sólo chopos
Enhiestos del paisaje,
Caballeros muy altos y aguerridos,
Ejércitos fosfóricos, oros fugaces,
Figuras de un retablo ya perdido.
Lanzas hoy, chopos ayer,
Enhiestos sobre la melancolía,
Caballeros al borde del olvido.
Chopos hoy, lanzas ayer,
Llamas del otoño tardío,
Oros de retablo alto y encendido,
Caballeros antiguos, que siempre se aposentan
En los márgenes azules de la rememoración o de los ríos.
Pascual Izquierdo.
De la casa
Conservo los olores.
Así se me revela su estructura,
La común distribución
De sus habitaciones..
La madera encerada
Ha dejado su pátina en mi pituitaria,
El guiso de domingo
Irrumpiendo de pronto
A través del pasillo,
La blanca naftalina
En los armarios,
Las rosas del jardín,
Dibujando su impronta en las paredes
Que cercan mis recuerdos,
El comedor
Que olía a membrillo todo el año.
Julián Alonso.
TRAS LA PARED
Qué habrá tras la pared...
Traspasarla con ojos de visita curiosa,
Escudriñar los muebles,
Indagar
- como sólo los niños -
En cajones y armarios
Y quedarse a vivir
En su mundo escondido.
Julián Alonso.
"No abras los labios si no estás seguro de lo que vás a decir, es más hermoso el silencio."
Proverbio Arabe.
Los que obran bien
Son los únicos que pueden aspirar
En la vida a la felicidad.
Aristóteles.
COLOFóN
Luz...
Cuando mis lágrimas te alcancen
La función de mis ojos
Ya no será llorar,
Sino ver.
El agua del río va huyendo de sí misma:
Tiene miedo de su eternidad.
Dulce maría loynaz.
MIEL IMPREVISTA
Volvió la abeja a mi rosal.
Le dije:
--Es tarde para mieles; aún me dura
El invierno.
Volvió la abeja...
...Elije
--le dije—otra dulzura, otra frescura
Inocente...
(Era la abeja oscura
Y se obstinaba en la corola hueca...)
¡Clavó su sed sobre la rosa seca!...
Y se me fue cargada de dulzura...
(Dulce María Loynaz).
La nieve es el agua cansada
De correr...
La nieve es el agua
Detenida un instante –agua en un punto.
El agua ya sin tiempo y sin distancia.
(Dulce María Loynaz).
Todo el mundo lo sabe (A J. M. Caballero Bonald)
De tarde en tarde el cielo está que arde.
En el jardín la luz declina rosa
Rosae, y la fuente rumorosa
Conjuga en el silencio de la tarde
El presente de un verbo evanescente
Que articula el mañana y el ayer.
“Todo lo que ya fue volverá a ser”,
Murmura el cuento claro de la fuente.
El cuento de la fuente ees eso: un cuento.
Quemó el cielo la luz en la que ardía,
Y el día se deshizo en un memento