Fiesta que se celebra cada cien años.
Tiempo de cien años.
¡Lo, ziento, ezte lápiz ez mío!
¡Zomoc hermanoz mucho, pero lo
que ez de cada uno ez de cada uno!
- ¡Qué voy a hacerle! ¡Ya estoy casi
resignada a que él sea mi país
limítrofe.!
Hay algo de lo que me avergüenzo en secreto;
siempre me encuentro mejor, más limpio y re-
vitalizado, despues de leer teología, aunque
sea teología barata, como si acariciase y
sondease todas las grietas de lo incogsnocible.
John updike