El coche de "medio ambiente" no se hizo esperar. El fuego siepbre es peligroso, y más en un verano seco como el que hemos tenido.
Parece que el Sr. Cura se esta moviendo para poder restaurar, por fin, estas imágenes. De hecho, hace poco estuvo viéndolas el responsable del taller de restauración del Obispado.
Hombres valientes, acostumbrados desde siempre a la tristeza y soledad de estas montañas.
(Julio LLmazareas, La lluvia amarilla).
Coplas de don jorge manrique por la muerte de su padre

recuerde el alma dormida,
Avive el seso e despierte,
contemplando
Cómo se passa la vida;
Cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el plazer;
Cómo, después de acordado,
da dolor;
Cómo, a nuestro parescer;
Cualquiere tiempo passado
fue mejor

pues si vemos lo presente,
Cómo en un punto s'es ido
e acabado,
Si juzgamos sabiamente,
Daremos lo non venido
por passado.
non se engañe nadi, no,
Pensando que ha de durar
lo que espera
Más que duró lo que vio,
Pues que todo ha de passar
por tal manera. ... (ver texto completo)
El viejo moral. ¡ Cuántas historias podría contar! Y ahí sigue en pie.
La procesión del Corpus en el mes de Junio. Han pasado muchos años.
Esta piedra blanca con su estrella de seis puntas, que está en lo alto de la pared, parece ser una losa que cubría una tumba. ¿De dónde vino?
El río está lleno de rincones cargados de belleza. En el recodo menos pensado, se puede encontrar un remanso de agua entre las plantas más variadas, llenas de vida y color. Es un cuadro de la naturaleza.
Aquí se cortó el último racimo de la parra. Aquí queda un recuerdo de ese momento. En La Vid también hay uvas y...está muy buenas.
¿pueden decirme el gentilicio de Dehesa de Romanos ?
La nieve da un encanto especial al pueblo, y más si brilla un sol espléndido tras la nevada. Una imagen para el recuerdo.
Muchos hemos pasado por esta puerta. Pero es posible que apenas nos hayamos fijado en los/las armónica belleza de esta entrada.
Al fondo de la imagen, se ve parte de la Peña Pico. La Peña Cortada, aquí visible, servía de referencia para saber cuándo era mediodía. En el momento que desaparecía la sombra del corte al ser ilumiana por la luz de sol, había llegado la hora. No hacía falta relojes ni que sonaran las camapañas del reloj. ¡Es mediodía!
Cuando uno va por el campo, la sorpresa surge donde menos piensas. La naturaleza está llena de vida y de color para nuestra admiración constante. Aquí surgió un vibrante bandada de palomas, que llenó nuestra incrédula mirada entre los secos rastrojos el cielo azul. La máquina de fotos hizo el resto.
Una de las vias de entrada al pueblo pasa al lado del cementerio. ¿Entrada o salida? Depende cómo quiera verlo cada uno. Es una metáfoma de la vida misma. Nacer es empezar a morir. Morir es empezar a vivir.