Función estructural: Esta gran galería o porche cubierto de
piedra sillar cuenta con una sucesión de robustos
arcos apuntados. Fue añadido posteriormente a la
fachada original del siglo XII para actuar como un gigantesco contrafuerte, evitando así el derrumbe del muro sur del templo. La verja de forja: La
reja de hierro negro en primer plano delimita y protege este espacio sagrado, permitiendo el paso de la luz solar que crea un llamativo
juego de luces y
sombras sobre el pavimento de piedra. El acceso
medieval: Al fondo del
túnel porticado se intuye la famosa
portada románica de la
iglesia, decorada con ricas arquivoltas esculpidas con figuras de antiguos oficios
medievales y personajes de la época.